PEGASO CLÁSICO
Pegaso coches avanzados a su tiempo.
Pegaso coches nació en 1946 en Barcelona, España, con el objetivo de crear vehículos avanzados y vanguardistas para su época, bajo la visión y el talento del ingeniero Wifredo Ricart. Sin embargo, al estar la empresa bajo control estatal, no existía una voluntad real de mantener el proyecto a largo plazo, y los vehículos terminaron funcionando más como un escaparate publicitario del régimen político que como un programa industrial sostenible.
A pesar de estas limitaciones, Pegaso logró dejar un legado de innovación técnica y diseño que lo convirtió en uno de los nombres más emblemáticos del automovilismo español clásico.
Pegaso coches contó con la dirección técnica y logística del ingeniero español Wifredo Ricart, quien dejó su puesto en Alfa Romeo para asumir este ambicioso proyecto industrial en su país natal.
Este sueño automovilístico representó un hito para la España aislada de finales de los años 50. Tras haber supervisado la fabricación de un centenar de automóviles Pegaso, Ricart se retiró, y la empresa ENASA puso fin a su línea de coches. El Instituto Nacional de Industria (INI) consideró que la aventura propagandística había llegado a su fin, redirigiendo los esfuerzos de Pegaso hacia la producción de camiones, autocares y autobuses, donde consolidó su éxito industrial y comercial.
El Pegaso Z-102 fue un automóvil elitista en una España donde la clase media no tenía la capacidad económica para adquirirlo, por lo que no existía un mercado doméstico para este deportivo de alto nivel. Lamentablemente, para la industria automotriz española, las instalaciones fueron desmanteladas, los prototipos desguazados, los planos destruidos y el personal reasignado a la producción de camiones y autobuses. Así terminó de manera injusta un proyecto que había demostrado que España tenía la capacidad industrial de crear un automóvil de altas prestaciones al nivel de cualquier país puntero del mundo.
Pegaso inició su andadura en los talleres de ENASA, y el diseño se realizó en el departamento de proyectos de la antigua Hispano-Suiza. En 1951, el Z-102 se presentó en el Salón de París como el turismo más rápido de España. La concepción, diseño y construcción del vehículo estuvieron a cargo de un equipo liderado por Wifredo Ricart.
Este deportivo de gran categoría contaba con un motor V8 de 2.472 c.c., con potencias que oscilaban entre 180 y 230 CV, cuatro árboles de levas en cabeza, cambio de cinco velocidades y un peso de 1.300 kg. Podía alcanzar los 250 km/h. Posteriormente se lanzaron los modelos Z-102 B y Z-103, aunque de este último solo se fabricaron cuatro unidades, en versiones coupé y descapotable.
Los Pegaso también destacaron en competiciones internacionales, logrando notorios resultados como el récord del kilómetro lanzado a 243 km/h y de la milla lanzada a 246,6 km/h, ambos alcanzados en Bélgica.
Hoy en día, de las 84 unidades fabricadas entre 1951 y 1957, solo se conservan alrededor de treinta, y estos legendarios vehículos alcanzan cotizaciones muy elevadas en las subastas internacionales más prestigiosas, consolidando el Pegaso Z-102 como un icono de la automoción española clásica.
MODELOS PEGASO