Austin Healey clásico

Austin-Healey es puro carecter deportivo y elegancia británica combinada.

Austin-Healey fue una marca británica especializada en la fabricación de automóviles deportivos, fundada en 1952 gracias a la colaboración entre Austin, perteneciente al grupo BMC (British Motor Corporation), y el ingeniero y diseñador Donald Healey.

Con sede industrial en Longbridge, Birmingham (Reino Unido), la marca nació con el objetivo de ofrecer deportivos capaces de combinar elegancia, prestaciones y placer de conducción. Sus modelos se convirtieron en representantes destacados de la tradición automovilística británica, gracias a sus carrocerías de líneas clásicas, su carácter deportivo y su participación en numerosas competiciones.

En 1952, tras varios años al frente de Austin, Leonard Lord impulsó la unión de esta compañía con el grupo Nuffield, al que pertenecía Morris. De esta fusión nació la BMC (British Motor Corporation), uno de los grandes grupos de la industria automovilística británica.

Ese mismo año surgió la marca Austin-Healey, fruto del acuerdo entre Leonard Lord y Donald Healey, ingeniero, empresario y antiguo piloto de rallyes, además de fundador de la Donald Healey Motor Company (DHMC).

Donald Healey había desarrollado un prototipo de deportivo descapotable denominado Healey Hundred, un automóvil de líneas elegantes y marcado carácter deportivo. Leonard Lord quedó impresionado por el proyecto y propuso fabricarlo en las instalaciones de Austin, dentro de la BMC, donde podría producirse en mayores cantidades y alcanzar un volumen de ventas superior al que permitían los recursos de la empresa de Healey.


El acuerdo dio lugar a un nuevo automóvil que adoptaría el nombre de Austin-Healey 100 , combinando la experiencia técnica y el diseño de Donald Healey con la capacidad industrial de Austin. Así nació una marca que pronto se convertiría en uno de los grandes referentes de los deportivos británicos de la década de 1950.

En 1955 apareció una de las versiones más especiales de la gama, el Austin-Healey 100 S, una variante concebida para la competición y producida en una serie muy limitada. Equipaba un motor de cuatro cilindros en línea de 2.660 cm³, derivado del utilizado por el Austin A90, con modificaciones destinadas a mejorar sus prestaciones.

En 1956 llegó el Austin-Healey 100-Six, que incorporaba un motor de seis cilindros en línea. Inicialmente, su cilindrada era de 2.639 cm³ y desarrollaba aproximadamente 102 CV, potencia que aumentaría en versiones posteriores. Entre sus características destacaba la posibilidad de equipar una transmisión con overdrive, que permitía reducir el régimen del motor en determinadas marchas.

La evolución continuó en 1959 con el Austin-Healey 3000, equipado con un motor de seis cilindros de 2.912 cm³. En sus primeras versiones, la potencia alcanzaba aproximadamente los 124-130 CV, dependiendo de la configuración. Posteriormente, el Austin-Healey 3000 Mark III, presentado en 1963, elevó la potencia hasta unos 150 CV, ofreciendo mejores prestaciones y un mayor refinamiento.

La producción de los Austin-Healey de seis cilindros finalizó en 1967. La marca, sin embargo, continuó vinculada al pequeño Austin-Healey Sprite hasta 1971, cuando concluyó definitivamente la fabricación de este modelo. Así terminó la trayectoria de una familia de deportivos que dejó una huella imborrable en la historia del automóvil británico.

MODELOS AUSTIN HEALEY

Austin Healey 3000 MK II